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Agencia para la Reincorporación y la Normalización

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Excombatientes de distintos grupos armados ilegales se unen para cultivar piña

Piña, fruta de reconciliación

​Foto: Archivo fotográfico ACR. 

Hato Corozal , 01/12/2016

Humberto se desmovilizó de las Autodefensas en el 2005. Hizo parte de las desmovilizaciones masivas y salió de la guerra junto a todo su bloque, Centauros; 1.153 personas salieron junto a él. Este hombre, oriundo de Casanare, trabaja hombro a hombro en una empresa que da sustento a familias de excombatientes, de distintos grupos armados. Ellos dejaron atrás los rencores y hoy le demuestran a Colombia que trabajar unidos es posible. La producción y comercialización de piña se convirtió en su símbolo de reconciliación.

Inició su proceso reintegración, se graduó de bachiller y, junto a unos compañeros, se le ocurrió la idea de crear una empresa que le diera un sustento económico. Como buen emprendedor se alió de sus compañeros para llegar a una idea tangible y que perdurara en el tiempo. Encontró en la piña la solución a sus problemas.

"Cuando se nos ocurrió la idea de montar un proyecto asociativo tuvimos que hacer algunas charlas en donde sensibilizamos a los compañeros. Explicamos el proyecto y los concientizamos sobre el cambio necesario de los odios y rencores que fueron infundidos en nuestro pasado. Que nos miráramos con otros ojos y cambiáramos para vernos como socios, aliados y parceros", cuenta Humberto.

La Agropecuaria Villa de la Esperanza es el nombre de su proyecto, una empresa legalmente constituida y que tiene lugar en el municipio de Hato Corozal, en Casanare. El proyecto comprende a 100 socios, que están desde su creación hasta estos días, y que son hombres que, al igual que Humberto, se desmovilizaron, de distintos grupos armados ilegales –Farc, ELN, Autodefensas-, y comprendieron que hay que cambiar la página de la guerra.

"El proyecto asociativo Agropecuaria Villa de la Esperanza comenzó con una fuente de recursos auto gestionados con la Gobernación de Casanare. De allí salió un convenio con el que logramos financiar una finca de 10 hectáreas", explica Humberto. 10 hectáreas de tierra de las que hoy en día brotan piñas de la mejor calidad. 

Arraigado a sus raíces, Humberto dice que se queda en Casanare y trabaja por su región. "En esta tierra hice daño, en esta tierra trabajo por construir confianza. Siento el compromiso con esta región, sin importar el estigma y las barreras. Cualquier ser humano se puede equivocar en la vida, puso cometer el error pero tiene derecho a una segunda oportunidad para hacer las cosas bien, cuando uno demuestra eso con hechos, cambia el imaginario de la sociedad".

Expertos en producción de piña

"Gracias a las tareas que requiere la empresa le damos empleo a compañeros que salieron de los grupos armados ilegales. Por ejemplo, la piña es sembrada por ellos, otros se encargan del riego, la fertilización, la recolección, en todas las etapas los tenemos en cuenta para que obtengan beneficio", dice con orgullo.

La empresa hoy en día produce cerca de 20 toneladas de piña mensual. Cumpliendo los estándares de calidad necesarios para haber sido contratados por distintas empresas para proveer la fruta. Asimismo, Agropecuaria Villa de la Esperanza da empleo a un promedio de 20 personas. "el empleo varía según la época en la que se esté, mientras se abona, se siembra, se recoge, varían los números del persona. Por supuesto cuando hay cosecha se requiere más gente", explica.

Comercializan su fruta en el mercado local, llegando a municipios como Paz de Ariporo, Yopal, incluso a negociantes que la llevan hasta grandes superficies como Bogotá.

Buscando el fortalecimiento

Reconoce que tienen falencias en la comercialización de sus productos, razón por la cual asistieron, gracias a la invitación de la Agencia Colombiana para la Reintegración, a la Macrorrueda para la Reconciliación. El espacio permite que Humberto tenga citas con posibles inversionistas y tenga una oportunidad para conseguir financiación para su idea de negocio. Su visión es montar una planta deshidratadora de piña para, como él dice, "darle un proceso a la fruta y permitir que se comercialice más fácilmente".

Es franco al contar que algunos empresarios dan la espalda a los negocios de los excombatientes, así sean excelentes opciones de negocio. Por esto, dice que "la mayoría de los desmovilizados son personas rescatables, con excelentes ideas y que pueden llegar a ser empresarios y profesionales. La tarea es de la sociedad, brindar nuevas oportunidades y que se elimine ese estigma".

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